Descanso en la ciudad de los cuentos de hadas
En la Ogulin, ciudad de fábulas y misticismo, hace poco se finalizó
con la renovación e inauguración del hotel Frankopan que es un
pequeño hotel de cuatro estrellas, ubicado en el mismo centro de
la ciudad. Este edificio fue edificado en el siglo XVIII para cumplir
con las necedades administrativas de ese entonces. En el siglo
XIX, se realizaron varias ampliaciones y fue convertido en hotel.
Ahora, una vez más y respetando el reglamento de la conservación
de los monumentos, ha sido adaptado y renovado.
A un paso del hotel se encuentra el palacio Frankopan del siglo
XVI y por esta razón también el edificio del hotel ha sido definido
como un monumento cultural y valorado como edificación de una
relevante importancia arquitectónica e histórica. Está rodeado de
un hermoso paisaje, y desde allí, se pueden admirar preciosas
vistas hacia el barranco del río Dobra y de la mística montaña de
Klek a la cual se unen numerosas fábulas y relatos.
Ogulin es el lugar ideal para los que buscan pasar unas vacaciones
tranquilas. Ofrece agradables paseos por la ciudad, esa misma
ciudad que vio nacer el 18 de abril de 1874 a la escritora Ivana
Brlic Mažuranic – considerada como el Andersen croata. Además,
a lo largo de todo el año, la ciudad deja plasmadas profundas
impresiones en sus visitantes, en especial durante la celebración
del Festival de Cuentos de Ogulin que se lleva a cabo en junio de
cada año… Es entonces cuando reviven las antiguas leyendas
sobre la mística zona a los pies de la montaña de Klek.
El hotel Frankopan ofrece los servicios de organización de actividades
en la naturaleza, con la práctica de deportes de aventura y
la exploración de todas las bellezas naturales de la comarca. Aquí
los turistas pueden practicar ciclismo de montaña a través de las
rutas ya existentes. Además allí está la equitación, el buceo, el
montañismo, las expediciones espeleológicas y la escalada alpina.
También se ofrecen excursiones hacia el lago de Sabljaci, el
barranco del río Dobra o hasta la localidad de Bjelolasica que dista
unos 20 kilómetros y que cuenta con pistas de esquí. Y todo esto
hará posible que los visitantes renueven la energía tomándola de
la naturaleza. Esa energía que emanan la tierra, las montañas, el
aire puro, la comida sana y la amabilidad de la gente.
Fuente: ?Tablero del turista del Croatia?



















































